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El blog de Alicia – Proyecto Hombre (04/10/2017)

Este fin de semana mi madre ha venido horrorizada casa.  

¿La causa? se tomó un café con una compañera, la cual le contó que su sobrino de 14 años estaba tratándose en Proyecto Hombre por una adicción terrible al móvil  

Mi madre -que ha trabajado la friolera de 39 años con un abogado y por ende ha visto de todo en su oficina- entendía que Proyecto Hombre es algo así como el último recurso de los yonkis y los delincuentes. Ese sitio donde los makinavaja de turno que llevaban ya sus añitos con los porritos -y otras drogas no tan blandas-  se comprometían a ir a cambio de que el juez les redujera la condena sensiblemente. 

Esos coleguitas –que de vez en cuando pasaban por el despacho- lucían cada vez menos dientes, menos masa corporal y más marcas por el brazo.  

Algunos dejaron de ir, evidentemente, bien por el transcurso natural de la condena o por el transcurso natural de la vida en general.   

Y de repente le sueltan que está yendo al mismo sitio un chaval de 14 años por la adicción al móvil 

¿Pero para tanto es? Me preguntaba 

Pues hombre, los dientes no se les caen y no mueren por eso –le explico- pero sí que los jóvenes de hoy en día experimentan con el móvil lo mismo que con las drogas.  

Le expliqué que desarrollan una adicción similar; que los chicos se levantan pensando en escribir por WhatsApp, en colgar Instastories  o en ser la última sensación en Musica.ly. Y que todo eso engancha

Le expliqué que el subidón que sienten al verse aceptados y respondidos al instante es similar a cualquier viaje de LSD y que por el contrario, si no lo consiguen, comienzan a ponerse agresivos.  

Le conté que estos chicos pueden mandar más de 500 mensajes al día, que se quedan hasta las tantas de la mañana conectados y que cuando los padres les quitan el móvil de las manos se ponen violentos. 

Alucinó con todo esto 

Mi madre, que ya le quedó muy atrás eso de educar a un hijo siguió preguntándome: Pero, ¿a esto como se llega?  

La verdad que es la pregunta clave. Esto es lo que le dije:  

Fíjate cuando estés en una terraza de cualquier sitio. Mira bien a los padres de alrededor. Tienen en brazos a los niños de entre 1 y 2 años y ¿qué tienen los niños en la mano? El móvil de papá. Están viendo dibujos  

Esos niños después crecen. Con cinco años ¿crees que van a preferir dibujar o pintar antes que seguir viendo dibujos en el móvil? Además mamá se ha bajado juegos, ¿para qué más? 

A los 9, por la comunión, les suelen regalar móviles. ¡Y qué móviles! Eso hay que llevarlo al cole para que lo vean los compañeros y los demás padres, ¿no?  

A los 12 empiezan con el WhatsApp. El comienzo del fin. Adolescentes inseguros con una conexión inmediata a todos los compañeros y conocidos de clase. Es necesario para ellos encajar, conectar y ser el más guay  

Y a los 14 ya están perdidos  

¿Cómo evitar todo esto? 

Enseñándoles que el móvil es una herramienta.  

Es necesario que entiendan que en primer lugar,se lo tienen que ganar, no es una obligación tener móvil.  

En segundo hay que enseñarles a gestionarlo; siempre que se use será con un tiempo establecido y después de haber cumplido con las obligaciones (estudiar, ayudar en casa, etc 

Y con gestionar no solo queremos decir poner horarios

Hay que explicarles qué es normal y qué no, qué se puede hacer y qué no, qué se puede decir y qué no, en quién pueden confiar y en quién no y por supuesto cómo actuar en caso de que les esté pasando algo fuera de lo habitual.

Todo esto lo decimos porque la adicción no es el único peligro que acecha detrás de las pantallas. Acoso, ciberchantaje y ciberbuylling son términos que están a la orden del día en cualquier telediario.

Pero de estos temas hablaremos más extensamente en otra ocasión

De momento un poco de sensatez. Si estamos en un sitio que así lo permita, instad al niño para que vaya a jugar a los columpios o eche a correr. Que no pasa nada porque se caiga y se manche si se lo está pasando bien.  

Y por favor un poco de sensatez. Os aseguro que a un niño de 9 años no le hace falta un iPhone

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Colección “Saber educar a tus hijos” ( Escuela de padres y madres CeeBorja )

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– Tomo 1. Saber qué hacer cuando tienen un berrinche. 24,95€

– Tomo 2. Que hagan las cosas cuando se les pide y no después de repetirlo mil veces. 24,95€

– Tomo 3. Cómo evitar una úlcera, consecuencia de tantas broncas familiares. 24,95€

– Tomo 4. Deberes y colegio. Que aprendan a estudiar solos. 24,95€

– Tomo 5. Gestión de Play, móvil y otros vicios 24,95€

De venta en El Corte Inglés y en Amazon

No existe, pero si existiera estarían agotados todos los ejemplares el mismo día de su lanzamiento

¿Por qué? Muy sencillo, porque nadie os enseña a ser padres.

Pero, ¿por qué es tan difícil educar a nuestros hijos hoy en día? “No puede ser tan diferente a cuando me educaron a mí”, os plantearéis muchos de los padres que estáis leyendo ésto.
Os equivocáis, completamente.

¿En vuestra época había móviles? No. ¿Había internet? No. ¿Habíais oído hablar del déficit de atención? No. ¿De Play Station o de Xbox? Tampoco. Y así podemos seguir con un millón de ejemplos

Hoy en día el mundo cambia cada segundo; vivimos en una sociedad enganchada a las redes sociales y al móvil y sin embargo las personas hablamos menos que nunca. Disponemos de mil alternativas de ocio pero nuestros jóvenes están siempre aburridos. La educación cada día es más individualizada y más adaptada a las necesidades de los alumnos y por el contrario éstos cada vez estudian peor y sacan peores notas.

Entonces, ¿qué está pasando? Muy sencillo, que el mundo está cambiando y la familia junto con su manera de educar, tiene que hacerlo con él.

No podemos educar comos se hacía hace veinte y treinta años porque la sociedad actual no es la de hace veinte y treinta años. El problema es que nadie os dice cómo hay que hacerlo hoy en día

Nadie, hasta ahora.

En CEE Borja trabajamos no solo con nuestros alumnos, si no también con vosotros, con las familias, enseñándoos cómo hay que educar en un mundo tan dinámico como el actual.

Hemos localizado los principales problemas a los que os enfrentáis las familias día a día y les hemos buscado una solución.

Falta de un firme sistema de valores donde prime el esfuerzo y el trabajo diario sobre todo lo demás, una comunicación ineficaz entre los miembros de la familia -lo que conlleva estar todo el día gritando y discutiendo- y por último una falta de hábitos y técnicas de estudio de vuestros hijos.

Sabemos que todo ello acaba suponiendoos tardes enteras de discusiones y gritos para conseguir que se sienten a hacer las tareas.

Esa no es vuestra función. No sois profesores, sois padres. No sois ogros ni policías que tengan que estar todo el día detrás de vuestros hijos. De todo eso, nos encargamos nosotros de ayudaros y enseñaros a que lo gestioneis de forma correcta , en función de las necesidades específicas de cada una de las familia que acudís a nuestro Academia . ( Escuela de Padres . )

¿Quieres saber más?

www.ceeborja.com

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COPA 1

Enhorabuena a los premiados de la 2da evaluación 2014/2015

“ PREMIÁ LA ACTITUD A UN ALUMN@ Y NO LOS RESULTADOS, LE ESTARÁS ENSEÑANDO A QUE CON ESFUERZO, TRABAJO, CONSTANCIA, GANAS SE PUEDE CONSEGUIR TODO EN LA VIDA “
( BORJA HORTELANO BERMEJO )

¡ ESTA ES LA RECOMPENSA QUE DAMOS A NUESTROS ALUMN@S, ANTES DE SABER LAS NOTAS DE LAS EVALUACIONES!

COPA

ENHORABUENA GRANDISIMO TRABAJO: ALBERTO, ALEX Y DANIEL

ENHORABUENA GRANDISIMO TRABAJO A SUS PROFESORAS: MARTA, NAIARA 

ALBERTO

ALEX

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¿Por qué es importante estimular la creatividad de los niños?

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En los momentos de crisis, sólo la imaginacion es más importante que el conocimiento”. Lo dijo Albert Einstein, porque sabía que una buena idea puede ser más efectiva que una operación matemática o una fórmula química. Muchas características del talento que un ser humano desarrolle vienen de una infancia donde espacios como el arte, la música, el deporte y la lectura hicieron parte de la crianza, como mecanismo para complementar el aprendizaje de las diferentes ciencias.

Creatividad, según la definición de la psicología cognitiva, es la habilidad de darle diferentes respuestas o soluciones al mismo problema. Desde ese concepto, la pediatra especialista en desarrollo infantil Aura Sofía Rico afirma que de ahí la importancia de no descalificar la óptica de los niños tan diferente a la de adultos.

Por su parte, Germán Pilonieta, del Equipo Cisne de Investigación, una propuesta novedosa para el desarrollo de procesos de formación de niños, jóvenes y adultos, dice que “la creatividad humana es el resultado de una serie de procesos, factores y situaciones que permiten a la persona generar, no sólo pensamientos divergentes sino que también le facilitan la comprensión de los fenómenos de maneras poco corrientes”.

En los primeros dos años de un niño, la forma  de aprender se basa en su relación con el mundo que lo rodea, y para conocer su entorno, toca, chupa, mueve, golpea, tira los objetos y así recibe la información que necesita para adquirir aprendizajes tales como: duro, blando, frío, agradable o desagradable. En esta primera fase, la pediatra recomienda a los padres ofrecer un medio enriquecedor en estímulos visuales  (móviles, juguetes  que giren), auditivos (cantar, conversar con el bebé, leerle cuentos) y tacto (bailar, mecer, dar masajes, ‘arrunchar’ y jugar a ensuciarse).

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De los dos años en adelante, cuando ya han aprendido a hablar y a caminar, los niños se vuelven grandes exploradores, siempre en movimiento. En este momento, la labor de los cuidadores consiste en reconocer el temperamento y los intereses del menor, aplicando –según Rico– la teoría de ‘inteligencias múltiples’, en la cual tanto maestros  como padres deben respetar y estimular actividades tales como: arte, música, lectura, deportes y gimnasia al aire libre.

El papel de los educadores y los padres es estar cerca, pero no “cortar las  alas” a los hijos y entender que los niños, como todos, se equivocan y esto les ayudará a aprender de sus errores. Pero si el niño se siente permanentemente criticado se generará el miedo a expresar se, a intentar algo nuevo por temor a equivocarse y se sentirá incapaz. Todo esto redundará en su autoestima.
Actividades que estimulan la creatividad
Si para un pequeño “esa escultura” de plastilina es un dinosaurio, pídale que le cuente su historia con lujo de detalles y sígale el juego. Rico dice que en esos momentos no se debe dañar el gran momento de creatividad diciendo: “Los dinosaurios si no tienen alas”. Imaginar es la cualidad más importante del niño. Así, recrear en pintura, en torres de juego, en la arena, imaginarse un castillo encantado, correr detrás del indio en el parque, que ahora es el Lejano Oeste, hace parte de la capacidad que llevará a los niños a identificar situaciones y personajes que más adelante descubrirá como irreales, pero que le brindaron la posibilidad de crear.
Autores como Parra & Gómez (Creatividad para padres)  y The Creativity Institute crearon guías para cuidadores interesados en incentivar la creatividad.
1. Cuando el niño le pregunte algo, cuestiónelo sobre lo que piensa él.
2. Recupere su niño interno y juegue con su hijo. Recuéstese en el parque y mire las nubes: ¿qué es esa, un oso? Y aquella, ¿un dragón?
3. Invente cuentos y que su hijo siga la historia.
4. Cambien el final de un cuento tradicional. ¿Qué pasaría si Cenicienta no hubiera perdido el zapato al momento de escapar?
5. Enseñe tolerancia  ante la diferencia, respete sus puntos de vista.
6. Explique la discapacidad y cómo aceptar la diferencia.
7. Ofrezca la  oportunidad de hacer juego de roles, donde usted se ponga en la posición de niño y dé herramientas a su hijo para resolver conflictos y aprender de situaciones de peligro.

 

 

 

 

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Alimentación sana y equilibrada para nuestros hijos/as

 

 

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La alimentación equilibrada es un pilar fundamental de nuestra salud. Una buena nutrición es una condición indispensable para un desarrollo físico, psíquico y social adecuado.

La alimentación en los primeros años de vida es muy importante por varias razones. En primer lugar, porque los niños y niñas que se nutren de forma sana y equilibrada tienen un adecuado desarrollo físico e intelectual. En segundo lugar porque en estos primeros años de vida se adquieren muchos hábitos y rutinas, incluidos los de alimentación, que nos acompañarán el resto de nuestra vida.

¿Qué entendemos por una alimentación sana y equilibrada?

Es aquella que incorpora los distintos nutrientes y grupos de alimentos, en las cantidades y frecuencias adecuadas de acuerdo con las necesidades de cada persona en los distintos momentos evolutivos. La primera clave para una alimentación sana y equilibrada es que los niños y niñas coman de todo.

A partir de los dos años, superado ya el período de introducción de los alimentos, los niños y niñas deben alimentarse con una dieta diversificada, que incluya los diferentes tipos de alimentos que les aporten todos los nutrientes necesarios para un desarrollo normal.

¿Cómo se clasifican los nutrientes alimenticios?

Según los tipos de nutrientes que contengan los alimentos se dividen en dos grandes grupos: macronutrientes -los que tienen hidratos de carbono, proteínas y grasas- y micronutrientes -tienen vitaminas y minerales-.

¿Qué nutrientes no son importantes para la salud?

Ninguno. Todos los nutrientes son importantes, aunque tienen funciones diferentes. Algunos alimentos tienen una función plástica, porque ayudan a construir el armazón de nuestro cuerpo y a formar los tejidos de las masas musculares, a través de proteínas de buena calidad y elementos minerales, en especial el calcio.

Otros alimentos tienen una función energética, aportando las calorías necesarias para desarrollar nuestras actividades diarias, a través de los hidratos de carbono y las grasas.

¿En qué alimentos se encuentran esos nutrientes?


A continuación recogemos algunos de los alimentos que contienen un contenido elevado de estos nutrientes:

  • Proteínas: se encuentran en leche y derivados; carnes de pollo, cerdo, vacuno, cordero y conejo; carnes transformadas (salchichas, embutidos, charcutería); huevos; pescados grasos (caballa, boquerón, bonito) y magros (pescadilla, lenguado, merluza); legumbres (garbanzos, alubias, lentejas); frutos secos (nueces, almendras, avellanas); cereales (trigo, arroz, maíz); patata, zanahoria, judías verdes, guisantes, pimiento, tomate.
  • Hidratos de carbono: se encuentran en arroz, pan, pastas, patatas, legumbres; azúcar, mermelada, miel, frutas y dulces en general
  • Grasas: se encuentran en aceites (de oliva, girasol); frutos secos (nueces, almendras, avellanas y cacahuetes; aguacate.
  • Minerales: tres minerales especialmente importantes en la dieta son el calcio, el hierro y el yodo. El calcio se encuentra en productos lácteos (leche, queso, yogur, batidos, postres lácteos en general) y pescados (boquerones, sardinillas en conserva, etc.); el hierro en hígado, riñones, carne de vacuno, yema de huevo, moluscos (mejillón), legumbres, frutos secos, pasas, ciruelas secas y cereales de desayuno; y el yodo en pescados marinos y sal yodada.
  • Vitaminas: se encuentran en verduras (zanahoria, pimiento rojo y verde, tomate, coliflor, repollo); frutas (naranja, kiwi, fresa, fresón, albaricoque, melocotón, pera, manzana, melón); carnes y pescados variados; huevos y productos lácteos.

¿Cómo se establecen los nutrientes necesarios?


Siguiendo las recomendaciones nutricionales de los expertos, y teniendo en cuenta que una alimentación sana y equilibrada debe incluir:

  • Hidratos de carbono: entre el 50 y el 60% de las calorías totales de la dieta
  • Proteínas: entre el 12 y el 15% de las calorías totales de la dieta
  • Grasas: entre el 25 y el 30% de las calorías totales de la dieta

Disponemos de tablas que establecen los nutrientes necesarios para cada niño de acuerdo a su edad. Evidentemente, esas tablas ofrecen una recomendación genérica, que sirve como base para todos los niños y niñas. Los padres y madres deben hacer una adaptación a las necesidades de su niño o niña, teniendo en cuenta sus necesidades de crecimiento y las actividades que realiza a lo largo del día. La Pirámide NAOS (ver en adjunto) ofrece una guía sobre cuántas veces a la semana deben consumirse cada alimento.

Muchos niños y niñas suelen comer en la escuela. En esos casos, hay que intentar adecuar lo que se les ofrece en casa a la dieta que reciben en el centro escolar, para que los niños se alimenten de forma variada y equilibrada.

¿Cuántas veces al día hay que comer?


Lo recomendable es alimentarse cuatro veces al día: desayuno, comida, merienda y cena. La cantidad de nutrientes que se debe incluir en cada una de ellas es diferente:

Desayuno: debería cubrir, al menos, el 25 por ciento de las necesidades nutritivas de los niños. El sueño a primera hora de la mañana o las prisas para ir al colegio hace que muchas veces los niños y niñas desayunen de forma inadecuada, y eso repercute luego en el rendimiento escolar.  El desayuno debe incluir: un lácteo (leche, yogur, queso de cualquier modalidad, evitando los muy grasos); pan, tostadas, copos de cereales, galletas, magdalenas o bizcochos; una fruta o su zumo (cualquier variedad); mermeladas o miel; una grasa de complemento (aceite de oliva, mantequilla, margarina…); y, en ocasiones, jamón o un tipo de fiambre. A media mañana se puede tomar como refuerzo una fruta, un yogur o un bocadillo de pan con queso, sobre todo si el niño o niña no ha desayunado bien a primera hora.
Comida: debe cubrir entre el 35 y el 40 por ciento de las necesidades nutricionales diarias. La comida debe ser lo suficientemente variada como para incorporar los distintos grupos de alimentos, y en el postre debe incluir como primera opción la fruta. La estrategia NAOS propone la siguiente distribución de alimentos en la comida:

  • Pescados y mariscos: 3-4 raciones a la semana.
  • Carnes magras: 3-4 raciones a la semana.
  • Huevos: 3-4 raciones a la semana.
  • Legumbres: 2-4 raciones a la semana.
  • Frutos secos: entre 3 y 7 raciones a la semana.
  • Leche, yogur, queso: 2-4 raciones al día.
  • Aceite de oliva: 3-6 raciones al día.
  • Verduras y hortalizas: más de 2 raciones al día.
  • Frutas: más de 3 raciones al día.
  • Pan, cereales integrales, arroz, pasta, patatas: 4-6 raciones al día.
  • Agua: 4-8 raciones día.

Merienda: no debe ser excesiva ni tomarse muy tarde, para evitar que los niños pierdan el apetito a la hora de la cena. Se recomienda incluir un alimento dulce, una fruta, un lácteo o un bocadillo con queso, charcutería o el clásico pan y chocolate.

Cena: debe aportar aproximadamente el 30 por ciento de la energía diaria. Debe procurarse cenar temprano, para evitar que la proximidad al momento del sueño impida que los niños duerman bien. Se sugiere incluir aquellos alimentos que no se hayan tomado en las otras comidas del día. La cena puede incluir el pescado, la tortilla francesa, las croquetas y el jamón, precedidos por una sopa y complementadas por una fruta y un lácteo.

¿Qué nutrientes son más importantes?


Según los tipos de nutrientes que contengan los alimentos se dividen en dos grandes grupos: macronutrientes -los que tienen hidratos de carbono, proteínas y grasas- y micronutrientes -tienen vitaminas y minerales-.

 

Todos los nutrientes son importantes, aunque tienen funciones diferentes. Algunos alimentos tienen una función plástica, porque ayudan a construir el armazón de nuestro cuerpo y a formar los tejidos de las masas musculares, a través de proteínas de buena calidad y elementos minerales, en especial el calcio.

Otros alimentos tienen una función energética, aportando las calorías necesarias para desarrollar nuestras actividades diarias, a través de los hidratos de carbono y las grasas.

¿En qué alimentos se encuentran esos nutrientes?


A continuación recogemos algunos de los alimentos que contienen un contenido elevado de estos nutrientes:

  • Proteínas: se encuentran en leche y derivados; carnes de pollo, cerdo, vacuno, cordero y conejo; carnes transformadas (salchichas, embutidos, charcutería); huevos; pescados grasos (caballa, boquerón, bonito) y magros (pescadilla, lenguado, merluza); legumbres (garbanzos, alubias, lentejas); frutos secos (nueces, almendras, avellanas); cereales (trigo, arroz, maíz); patata, zanahoria, judías verdes, guisantes, pimiento, tomate.
  • Hidratos de carbono: se encuentran en arroz, pan, pastas, patatas, legumbres; azúcar, mermelada, miel, frutas y dulces en general
  • Grasas: se encuentran en aceites (de oliva, girasol); frutos secos (nueces, almendras, avellanas y cacahuetes; aguacate.
  • Minerales: tres minerales especialmente importantes en la dieta son el calcio, el hierro y el yodo. El calcio se encuentra en productos lácteos (leche, queso, yogur, batidos, postres lácteos en general) y pescados (boquerones, sardinillas en conserva, etc.); el hierro en hígado, riñones, carne de vacuno, yema de huevo, moluscos (mejillón), legumbres, frutos secos, pasas, ciruelas secas y cereales de desayuno; y el yodo en pescados marinos y sal yodada.
  • Vitaminas: se encuentran en verduras (zanahoria, pimiento rojo y verde, tomate, coliflor, repollo); frutas (naranja, kiwi, fresa, fresón, albaricoque, melocotón, pera, manzana, melón); carnes y pescados variados; huevos y productos lácteos.